viernes, 25 de febrero de 2011

UNIDAD TRIBUTARIA EN VENEZUELA DESDE SU CREACIÓN EN 1994 HASTA EL 2011


UNIDAD TRIBUTARIA DESDE SU CREACIÓN (1994) HASTA EL 2011 EXPRESADA EN Bs. VIEJOS Y Bs. FUERTES
AÑO
GACETA OFICIAL N°
FECHA
U.T. en Bs. V.
U.T. en Bs. F.
Tipo de Cambio








1.994
4.727
27-05-1994
1.000
1,00
168,61

1.995
36.673
07-04-1995
1.700
1,70
170,00

1.996
36.003
18-07-1996
2.700
2,70
470,75

1.997
36.220
04-06-1997
5.400
5,40
485,63

1.998
36.432
14-04-1998
7.400
7,40
536,00

1.999
36.673
05-04-1999
9.600
9,60
590,75

2.000
36.957
24-05-2000
11.600
11,60
648,00

2.001
37.183
24-04-2001
13.200
13,20
711,75

2.002
37.397
05-03-2002
14.800
14,80
838,75

2.003
37.625
05-02-2003
19.400
19,40
1.600,00
*
2.004
37.876
10-02-2004
24.700
24,70
1.920,00
*
2.005
38.116
27-01-2005
29.400
29,40
2.150,00
*
2.006
38.350
04-01-2006
33.600
33,60
2.150,00
*
2.007
38.603
12-01-2007
37.632
37,63
2.150,00
*
2.008
38.855
22-01-2008
46.000
46,00
2.150,00
*
2.009
39.127
26-02-2009
55.000
55,00
2.150,00
*
2.010
39.361
04-02-2010
65.000
65,oo
2.600,00
4.300,00
**
2.011
39.623
24-02-2011
76.000
76,00
4.300,00
***
*  Con control de cambio
** A partir de Enero 2.010 se devaluó el Bolívar en 2 tipos de cambio (2,60/$ y 4,30/$)
*** A partir de Enero 2.011 se devaluó el Bolívar en Bs. 4,30 / $

lunes, 21 de febrero de 2011

INVERSIONES EN BIENES RAICES


El dinero, en sí, tiene sólo dos funciones: valor de uso y valor de cambio. Alrededor de estos valores gira el mundo de los negocios.

El resultado de cualquier intercambio determina si el capital fue bien invertido o no. Normalmente, la técnica contable a emplear representa el porcentaje ganado o perdido, en relación directa al capital invertido en la operación financiera.

Sin embargo, este principio que rige la gran mayoría de las actividades financieras y mercantiles, no puede aplicarse de forma indiscriminada. Existen otros factores a considerar, según sea la actividad a emprender y el factor tiempo es de suma importancia en las inversiones en Bienes Raíces.

En toda operación financiera, a corto plazo, el dinero refleja el valor de intercambio de un producto, en un momento específico de la historia. Ahora bien, es importante recordar que el instrumento financiero que más desvalorización sufre es precisamente el dinero. Diariamente el dinero pierde valor nominal frente al incremento constante del costo de vida y los bienes perecederos.

Las inversiones en bienes raíces, salvo excepciones, deben verse como inversiones a largo plazo. El tiempo a emplear es un elemento esencial al momento de fijar objetivos. Familia, viajes, ocupación del tiempo libre, estudios, seguridad financiera, retiro, capacidad para manejar inconvenientes y problemas, ambiciones, metas, orgullo personal, etc., son elementos a tomar en cuenta.

El uso de la propiedad decide la compra. No es igual, ni cumple el mismo objetivo, la adquisición de un centro comercial para disfrutar de su renta, que para operar un negocio desde el mismo. Igual aplica a quienes compran una propiedad multifamiliar para obtener resultados financieros de inmediato, a diferencia de aquellos que compran con la visión de que la propiedad se costee por sí misma, mientras gana valor en el mercado, para una futura venta.

En inversiones a largo plazo en Bienes Inmuebles es de considerar en obtener una hipoteca que pueda ser pagada con el producto que genere la propiedad, luego de cubrir los gastos operacionales.

Para analizar una inversión a largo plazo existen numerosos aspectos a considerar, entre ellos:
  1. Rentabilidad.
  2. Edad y estado físico del edificio.
  3. Vías de comunicación.
  4. Proximidad de centros educacionales, hospitalarios, lugares de recreación, centros bancarios, centros laborales y comerciales.
  5. Oferta, demanda y necesidad de rentas en el área, etc., porque recuerde, cuando usted decida vender, la propiedad debe seguir siendo una buena inversión para quien quiera comprar.

miércoles, 9 de febrero de 2011

DIFERENCIA ENTRE VALOR Y PRECIO EN BIENES RAICES


Cuando de bienes raíces se trata, no existen dos conceptos que difieran tanto, el uno del otro, como valor y precio. Normalmente, para el dueño de una propiedad, la misma siempre tendrá un valor superior al valor promedio de las propiedades que la circundan. En realidad, este concepto de valorización exagerada, de lo que nos pertenece, es algo normal en la conducta humana; pero cuando de negocios se trata se debe ser realista.

En innumerables ocasiones hemos escuchado quejas de personas descontentas con el trabajo realizado por agentes de bienes raíces, que han sido contratados para venderles sus propiedades, alegando que los mismos no hicieron una labor eficiente. Cuando hemos revisado la estrategia de venta, utilizada por los agentes, hemos podido apreciar que el error más frecuente fue el precio que mantuvieron las propiedades en el mercado, durante el período de mercadeo. Al consultar a los profesionales de bienes raíces, en referencia a la causa que motiva el aceptar propiedades a sobre precio, la respuesta siempre es la misma: los propietarios quisieron probar por un tiempo para ver la reacción del mercado. Y yo los comprendo, porque siempre resulta difícil hacer entender a alguien que lo suyo vale igual que lo ajeno. Que todo tiene un precio y que no existe quien esté dispuesto a sobre pagar una mercancía por más que ésta le guste.

En bienes raíces todo está íntimamente relacionado. Nada escapa al valor que deviene de la experiencia de venta. Si el precio de venta del metro cuadrado de construcción, en viviendas unifamiliares, es de 4.000 por metro cuadrado en determinado vecindario, no existe razón para considerar su valor es de 4.500 por metro cuadrado, para una vivienda similar, en la misma zona y en igualdad de condiciones.

En propiedades de inversión sucede exactamente lo mismo. Si el índice del mercado señala que para una propiedad multifamiliar, un centro comercial o un complejo de almacenes se debe pagar seis veces el monto total anual de las rentas brutas, no existe lógica para pagar siete veces el valor de las mismas. Siempre comparando, desde luego, propiedades similares en estado físico, tamaño, condiciones, ubicación, acceso, etc.

La forma comparativa es la más importante al momento de analizar el valor de una propiedad inmobiliaria. Lo aconsejable, en estos casos, es consultar el mercado y orientarse hacia una apreciación lógica. Para ello los bancos, los registros inmobiliarios, las oficinas de corredores de bienes inmuebles, son una gran fuente de información  y hasta los anuncios clasificados de los diarios y revistas especializadas son útiles. Todo lo que hace falta es saber distinguir y clasificar la información obtenida.