sábado, 22 de octubre de 2011

" Motivación del Personal "

Hay cinco razones por las cuales a veces nuestro personal no hace lo que esperamos que haga:

*No saben que deben hacerlo. Este es un problema de comunicación.

*Saben que deben hacerlo, pero no saben cómo hacerlo. Este es un problema de capacitación.

*Saben que deben hacerlo, lo intentan, pero no lo logran. Este es un problema de selección.

*Saben que deben hacerlo, saben cómo hacerlo, pero se niegan a hacerlo. Este es un problema de insubordinación.

*Saben que deben hacerlo, saben cómo hacerlo, pero no lo hacen, porque nunca les hemos dado un buen motivo para hacerlo. Este es un problema de motivación.

Hay organizaciones que primero brindan al personal información técnica y de proceso. Pero se olvidan que el 85 por ciento del éxito de una empresa no se basa en la aptitud sino en la actitud.

Antes de iniciar cualquier programa de orden técnico (ventas incluidas), primero se prepara al personal actitudinalmente, intentando impactar su nivel motivacional. En otras palabras, “Usted puede llevar a un caballo al agua, pero no puede hacerlo beber si él no quiere”.

viernes, 21 de octubre de 2011

¿ En qué etapa de la vida se toman las mejores decisiones de inversión?


Durante décadas se creyó que una persona encargada de administrar una cartera de activos tenía que ser menor de 30 años. Eran muy buscados a la hora de necesitar una recomendación. Hoy, producto de las sucesivas crisis, ese paradigma cambió.

La crisis iniciada en el 2007 produjo fuertes cambios en los mercados financieros globales y en la mente de los inversores a la hora de elegir dónde canalizar su dinero. Muchas prácticas, actitudes e incluso instituciones fueron borradas del mapa en cuestión de horas, en tanto que otras se vieron radicalmente modificadas.

Si bien desde el punto de vista institucional el suceso más renombrado fue la caída de Lehman Brothers, lo cierto es que los acontecimientos fueron mucho más allá de lo sucedido con esa firma.

Cabe recordar que en Estados Unidos desaparecieron gran parte de los bancos de inversión y que se produjo una importante ola de fusiones y absorciones en el ámbito de la banca comercial.

Pero más allá de estas cuestiones, también se dio un importante cambio en la relación entre los inversores y sus asesores financieros, que echó por tierra uno de los paradigmas fundamentales de la contracultura de los años 60, que decía "no confíes en nadie con más de treinta años".

Tal desconfianza se debía, en gran medida, a que fueron los operadores de esa camada quienes, en su momento idearon e impulsaron los instrumentos que, con el tiempo, desembocaron en la crisis punto.com, primero, y en la de las hipotecas "subprime" después.

Basta con recordar los dichos de los "traders" de poco más de veinticinco, que a lo largo de ambas burbujas argumentaban: "Esta vez es diferente".

Más aún. En aquellas épocas de vorágine, el famosísimo "inversor de valor" Warren Buffett, que ya era un señor entrado en años, llegó a ser considerado un pasado de moda, por no comprar la efervescencia tecnológica o por no querer subirse al boom de las hipotecas subprime.

¿Dónde están ahora esos operadores y sus fondos de alto rendimiento? Claramente nadie lo sabe. Pero todo el mundo conoce dónde está Buffett y sigue escuchando sus consejos, incluso con más atención que antes.

Por eso, "quienes ahora buscan recomendaciones a la hora de invertir, quizá no deberían confiar en nadie de menos de 50", aduce Jonathan Burton, redactor jefe de MarketWatch, firma destinada al asesoramiento bursátil con sede en Estados Unidos.

Un estudio titulado "La Edad de la Razón" concluye que la gente de mediana edad comete menos errores en finanzas que los que son más jóvenes.

Este análisis incluso establece que el "punto óptimo" de la vida para gestionar las decisiones relativas al dinero es a los 53 años.
El trabajo, publicado por la Brookings Institution, comparó la forma de actuar de los diferentes grupos de edad en cuestiones referidas al uso del dinero, o aspectos tales como la administración de tarjetas de crédito, la toma de un préstamo para comprar un auto o el embarcarse en una hipoteca.

Según las pruebas encontradas en ese estudio, en la franja de edad que va desde los 43 a los 60 es cuando se toman las mejores decisiones, habida cuenta de las aptitudes y funciones cognitivas alcanzadas.

Más aún. No se trata sólo de temas financieros. También tienen que ver las habilidades sociales y el bienestar, que alcanzan su cenit al acercarse al "medio siglo".

El cruce de distintas inteligencias
Es cierto que la capacidad para analizar, procesar y retener nueva información -algo que los científicos llaman "inteligencia fluida"- alcanza su techo cerca de los 20 años.

Pero existe otro tipo de capacidades, vinculadas con la "inteligencia cristalizada" -también conocida como experiencia y conocimiento- que se va construyendo con la edad.

Resulta ser que justo en torno de los 50 años las dos trayectorias encuentran su intersección.

Es por ello que, ironizando, Burton señala: "La próxima vez que alguien pida un consejo financiero a otro, más allá de indagar sobre la ganancia esperada tendría que tener presente cuántos años tiene el que recomienda".

Ante esta realidad es de suponer, que un asesor de inversiones, que hoy tenga 45 años de edad y haya empezado 15 años atrás en esta función, hoy pueda ofrecer un consejo mucho mejor que hace 10 años.
"Francamente, no depositaría mi confianza en alguien de 25 o de 30", afirma Laura Carstensen, de la Universidad de Stanford. "La administración del dinero es un tema sensible y debe buscarse a alguien que haya visto las cosas ir bien y también mal", añade.

"La edad nos proporciona la capacidad de contextualizar, de encontrar la analogía correcta, de saber interpretar qué funcionó en el pasado y por qué. Los profesionales con décadas de experiencia en mercados financieros son los mejores posicionados para dar una buena sugerencia", concluye Added Laibson, profesor de la Universidad de Harvard.

sábado, 16 de julio de 2011

¿Qué determina el valor de su Inmueble?

El valor de su inmueble lo determina los precios en que se hayan vendido  en el pasado reciente (últimos 6 meses) propiedades similares a la suya, preferentemente en su sector. Aquí es importante recalcar  “que realmente se hayan vendido”. Muchos propietarios tienden a indagar sobre el precio en que se está ofreciendo en prensa o revistas algún inmueble en su sector y con ello tratan de determinar el valor de venta de su propiedad, sin considerar que los precios son “precios de lista” y que de realizarse una operación, se ajustan a la baja, además de que algunas propiedades están sobre valoradas y no se van a vender.

Es recomendable establecer un valor real con el cual su propiedad pueda colocarse en el tiempo deseado.
Es por ello la conveniencia de realizar un avalúo por profesionales en el área.  

sábado, 25 de junio de 2011

"EL AVALÚO INMOBILIARIO MÁS USADO EN VENEZUELA"


Éste consiste en un Análisis Comparativo de Mercado, se basa en comparar los precios de venta que se hayan obtenido recientemente (últimos seis meses) de inmuebles similares, con sus consideraciones respectivas, preferentemente en la urbanización o el sector o en su defecto a través de una homologación. Este tipo de análisis es el más usado en Venezuela y es realizado por personas naturales o jurídicas dedicadas a realizar Valuaciones y Estudios de Mercado Inmobiliarios

jueves, 23 de junio de 2011

“Formas para conocer el valor de una casa”


Las dos formas comunes que nos permiten conocer el valor de una casa son:

AVALÚO PRACTICADO POR UN VALUADOR.

UN ANÁLISIS COMPARATIVO DE MERCADO.

El primero, el avalúo pericial toma en cuenta diversos factores, entre otros:

El valor por metro cuadrado de un lote tipo. Si en una urbanización el lote tipo es de 8 por 20 metros lineales, o sea 160 metros cuadrados, cualquier variación de frente, fondo, tamaño o forma, puede afectar el valor hacia arriba o hacia abajo. Así mismo su ubicación específica dentro de la urbanización.

El valor de la construcción, el tipo de construcción, su edad, su condición, así como las mejoras que se hayan hecho a la casa, entre otros factores.

La otra manera para conocer el valor de una casa es: Un Análisis Comparativo de Mercado. Consiste en comparar los precios de venta que se hayan obtenido recientemente (últimos seis meses) de casas similares, con sus consideraciones respectivas, preferentemente en la urbanización o el sector o en su defecto a través de una homologación.

Este estudio lo realizan personas dedicadas a realizar Valuaciones Inmobiliarias

En cualquiera de las dos maneras, no es más que una aproximación al valor real de una casa, porque entran en juego muchos factores, como por ejemplo, los créditos hipotecarios disponibles.

Hoy en día, aún son escasos los créditos hipotecarios, entonces la mayoría de los posibles compradores se quedan fuera de la posibilidad de adquirir su casa. No hay liquidez en el mercado.

Entonces. . . ¿Cuál es valor real de una casa?
El valor de una casa es aquel que un comprador bien informado del mercado, de las condiciones y ubicación del inmueble esté dispuesto a pagar a un vendedor igualmente informado.

“La plusvalía en los Bienes Raíces.”

“La Plusvalía en los Bienes Raíces.”
La plusvalía en los Bienes Raíces es el incremento del valor comercial.

Se da por diversos factores, el más importante es la oferta y demanda, por ejemplo ante una oferta fija de terrenos, conforme más gente quiera comprar terrenos, su valor se incrementará.

Las políticas gubernamentales en el aspecto fiscal y económico, así como los planes y acciones de gobierno, tales como: un cambio de uso de suelo, una nueva avenida, un nuevo centro comercial, la disponibilidad de créditos, etc., provocan cambio en el valor a una propiedad.
También se puede incrementar dándole valor agregado a la propiedad, esto es con mejoras, estudios de factibilidad, permisos y con creación de una imagen favorable, etc.

La plusvalía existe cuando supera la inflación o los costos financieros.

Cuando el precio de mercado de un bien raíz aumenta al mismo ritmo que los índices de inflación, no podemos hablar de plusvalía.

En términos generales los terrenos son los que suben de valor y la construcción se deprecia.

La construcción tiene una vida útil, un cierto número de años ya que entran en juego los factores de obsolescencia, deterioro, etc.

Los gustos cambian, los sectores pasan de moda. Un sector residencial de ser el más cotizado en la ciudad con el tiempo va perdiendo popularidad. Ya no tanta gente desea irse a vivir allí. En esta etapa de transición es posible que no tan solo las construcciones pierdan valor, sino también los terrenos.

viernes, 10 de junio de 2011

¿DESEA VENDER SU INMUEBLE EN VALENCIA?

LA DECISIÓN ES SUYA, USTED ESTABLECE LOS LINEAMIENTOS “PERO”, ANTES DE PONER EN VENTA SU PROPIEDAD, TOME   LA DECISIÓN INICIAL QUE LE LLEVARA AL ÉXITO.


La decisión Inicial es realizar Un Avalúo, ¿Por qué? El Avalúo determina el valor real de la propiedad en un momento determinado, de acuerdo con sus características físicas, además de las variables del entorno que afectan positiva o negativamente su precio. Él nos indica la realidad del mercado, así como también si la inversión inicial fue rentable y si la decisión de Venta es acertada.

Generalmente, los  Avalúos tienen una caducidad entre  6 a 12 meses, pues los valores reales de las propiedades varían con el paso del tiempo. El precio real hace referencia al valor en que se negocia una propiedad dentro de una relación normal de oferta y demanda. Por su parte, el precio nominal es el que fija un propietario para la venta de una propiedad, esté es susceptible de negociación.

Los bancos solicitan  avalúos comerciales para tener certeza de que financiarán una propiedad por su valor real, lo cual garantiza que el dinero que presta sí estará respaldado por un valor correspondiente. De otro lado, las personas naturales solicitan avalúos comerciales para saber cuánto valen sus propiedades o para definir un valor de venta que les asegure que obtendrán una retribución justa.